BlanqueamientoConsiste en la aplicación de sustancias químicas que reaccionan sobre los tejidos dentarios logrando bajar en los casos más favorables algunos tonos de blancos. Se realizan por ende sobre piezas dentarias sanas, o sectores de la pieza dental libre de restauraciones, y coronas dentarias.

Habitualmente se pueden realizar dos tipos de blanqueamiento:

Blanqueamiento externo:

Consiste en la aplicación de peroxido de hidrogeno, o peroxido de carbamida sobre la pieza dentaria cabe aclarar que los pacientes que tengan tonos claros o blanquecinos son los que van a tener un mayor éxito en el tratamiento.
Protocolo:
Como primera medida se realiza la profilaxis o limpieza de las piezas dentaria a tratar, esto se logra con una correcta tartrectomia, y desoperculización y posterior cepillado mecánico.
Luego de realiza el aislamiento de los tejidos, lengua, labios, con separadores abrebocas, y la protección de la encía a través de un gel que se coloca sobre la misma y endurece con la aplicación de luz halógena.
Tercer paso, aplicación de peroxido de hidrogeno o peroxido de caramida sobre las piezas dentarias.
Luego de aproximadamente 30 minutos se produce un aclaramiento inicial inportante. En este momento se contola, y de ser necesario, se realiza la limpieza y nueva aplicación y se deja actuar por 30 minutos mas, luego se realiza la eliminación de los componentes químicos.
Se le da al paciente fluor diario para hacerse enjuagues por dos semanas, dos veces al día, y se lo cita para la semana próxima para control. Es posible que en la segunda visita se realicen pequeños retoques de zonas puntuales.
En esta segunda sesión se le entrega al paciente una placa para realizar dosis de mantenimiento en su casa.

Blanqueamiento interno:

Consiste en la aplicación de productos intradentalmente con objeto de producir el aclaramiento de piezas dentales afectadas por el oscurecimiento pos tratamiento de conducto; aclaramos que las piezas dentarias a tratar deben estar libres de procesos periapicales y reabsorciones radiculares.

Antes Después Antes Después

Carillas de Porcelana Las carillas de porcelana, llamadas laminillas, son hojas muy delgadas de cerámica las cuales son adheridas (pegadas) a la parte frontal de los dientes. En la mayoría de los casos es un procedimiento sin dolor y se requiere de poca o nada de anestesia, siendo una excelente opción para cambiar la apariencia de los dientes anteriores.

A diferencia de una corona de porcelana, para elaborar una carilla se requiere hacer un desgaste mucho menor al diente.

Las carillas son tan delgadas que llegan a medir entre 0.5mm a 0.8mm como máximo, pero son resistentes una vez adheridas al diente. Se requiere hacer un desgaste de aproximadamente 0.5mm a 0.8mm para preparar el diente y se toma una impresión (molde), la cual se envía al laboratorio y en el lapso de 2 semanas aproximadamente esta lista para adherirla al diente. Durante el tiempo de espera, el paciente pudiera experimentar algo de sensibilidad con alimentos fríos o calientes; aunque el diente pudiera estar cubierto con una carilla temporal provisional.

Podemos usar una carilla de porcelana para:

  • Cerrar espacios entre los dientes (tremas o diastemas.)
  • Reconstruir dientes fracturados.
  • Para reemplazar resinas pigmentadas.
  • Cubrir dientes manchados.
  • Cambiar el color del diente.